Pakistán: La nueva Casa di Rawalpindi

Con valentía nuestras hermanas de Pakistán están iniciando la nueva Casa de Rawalpindi, la tercera en aquella atormentada nación. Se encuentra en una zona lejana de Lahore (400 km) y muy esparcida, pero cercana a la capital Islamabad. Los católicos son aproximadamente 174 mil. La población, otras veces visitada por las hermanas, había expresado más de una vez el deseo de su presencia estable, y ya desde 2002 el obispo Mons. Antonio Lobo las había invitado ofreciéndoles la posibilidad de construir casa y librería. Algunas dificultades surgidas sucesivamente han impulsado a nuevas soluciones. Actualmente están tres hermanas y una postulante; operan en un salón construido al lado de la catedral que se está transformando en librería y será inaugurada para la fiesta del Divino Maestro. Es una zona pobre, con muchos prófugos víctimas del terremoto que ha devastado la región el año pasado y con muchos niños abandonados, que el Obispo ha tratado de acoger y de ofrecerles instrucción.


Con su presencia las hermanas esperan poder ser de ayuda a las poblaciones (de cualquier fe sean), muy expuestas a los cambios inducidos por los media, de favorecer la profundización de los valores verdaderos y acercarlos al Maestro. Desean que su presencia sea una presencia misionera verdaderamente Paulina. La gente es muy sensible: aprecia y es también muy generosa.

 

 

Italia: “Mes” de ejercicios espirituales paulinos

"Un mes de gracia”; “un gran don”; “una experiencia paulina que toca el corazón y cambia la vida”; “una experiencia única”; “un tiempo de gran luz que ha llevado a respirar a pleno pulmón como Familia la propuesta del Fundador, a vivir la profundidad del carisma”… Son sólo algunas de las afirmaciones expre-sadas por los participantes, en la evaluación conclusiva. El “Mes” de ejercicios espirituales inspirados en la experiencia espiritual-apostólica vivida por Don Alberione y con-signada a nosotros en el texto Donec Formetur, fue vivida en la Casa San Pablo, de la Casa generalicia de las FSP, y concluida el 2 de octubre u.p. También este año se caracterizó por la universalidad y por la diversidad: han participado hermanas y hermanos de la Familia Paulina provenientes de 16 naciones, con una edad oscilante de los 30 a los 83 años.

Al término de este tiempo de gracia, transcurrido en una plena inmersión en las “abundantes riquezas” recibidas, el deseo más vivo de todos, es siempre el mismo: que la iniciativa tenga continuidad, que participen cada vez más numerosos miembros de toda la Familia Paulina, especialmente los que tienen responsabilidades a nivel formativo y apostólico y que en el futuro la experiencia pueda exten-derse a otros continentes para que muchos otros hermanos y hermanas puedan gustar de modo nuevo las riquezas del carisma y asumirlas cada vez con mayor claridad y convicción.

 

Argentina: La celebración de 75 años de presencia evangelizadora

En diciembre de este año se cumple el 75º aniversario de la fundación paulina en tierra Argentina. Las Hijas de San Pablo lo celebran junto a toda la Familia Paulina, con vivo sentimiento de gratitud al Señor por su presencia constante en medio a ellas y por el don de las vocaciones, que han hecho posible el camino y que el Señor seguirá concediéndoles para continuarlo con fidelidad creativa.

Las iniciativas programadas son diversas. En preparación el 21 de agosto vivieron una jornada de memoria y profundización del carisma, a nivel de Familia Paulina, sobre el tema: “En nuestras raíces está nuestro futuro”. Representantes de las distintas Congregaciones han presentado algunos volúmenes que recopilan el pensamiento de Don Alberione dirigido a cada una de las Congregaciones: la Sociedad San Pablo presentó el volumen de la Opera Omnia “Ut perfectus sit homo Dei”, que contienen los ejercicios espirituales predicados por el Fundador en 1960; Las Hijas de San Pablo el volumen sobre la  “Explicación de las Constituciones” de 1961, que forma parte de la obra; las Pastorcitas el volumen sobre los “Apuntes de Teología Pastoral” y las Pías Discípulas el primer volumen (1946/47) de la obra “ADP” que recoge en 18 volúmenes 620 meditaciones.

La jornada vivida juntos fue rica de emociones, de recuerdos de las primeras experiencias de los inicios y aquellas de las generaciones más jóvenes que poco a poco se van integrando para vivir el mismo ideal. Un momento especial fuerte ha sido el redescubrimiento de la idea fuerza que se encuentra en cada obra del Fundador: “la vocación común de la Familia Paulina es la vocación a la santidad”. Fue muy significativo también el momento en el que los grupos han compartido el sueño de D. Alberione de formar una verdadera familia, que constituya un cuerpo orgánico en el cual, con tareas complementarias, los distintos miembros desarrollan su obra evangelizadora en el gran areópago de la comunicación.

Otras iniciativas de celebración caracterizarán a los próximos meses. Una publicación concordada por toda la Familia Paulina conmemorará estos eventos presentando el carisma, la espiritualidad y la misión, ofreciendo una reseña histórica y una visión de futuro para cada una de las Congregaciones paulinas.

 

Italia: El Itinerario espiritual para el 2007

Como todos los años se propone a nuestras comunidades y a la misma Familia Paulina el nuevo itinerario espiritual, que para el 2007 tiene como tema “Ustedes son el Cuerpo de Cristo”, y presenta la comunidad a la luz de la Carta a los Corintios. Dicho itinerario viene después de “Amados por Dios, santos por vocación” del año en curso, que a través de algunos textos de la carta a los Romanos nos ha guiado a examinar nuestra vocación, y el previsto para el 2008, “Somos colaboradores de vuestro gozo”, que iluminados por la Carta a los Corintios, nos guiará a ser continuadores de los apóstoles.

En la presentación leemos que cada uno “está llamado y orientado hacia la meta alcanzada por San Pablo: la plena configuración a Cristo Jesús. El itinerario espiritual entiende ayudarnos a ser San Pablo viviente hoy, a alcanzar como él, en la vida y en el apostolado, la plena madurez en Cristo”. En dicho itinerario San Pablo nos recuerda que somos cuerpo de Cristo y sus miembros. Un cuerpo que no puede aceptar ser dividido, ya que cada miembro reviste un rol insustituible. La comunidad es el lugar donde cada una está llamada a vivir en la vida concreta, la experiencia de ser amada por Dios y elegida para anunciar su Evangelio.

(10/2006)