Porque aquellos que de antemano conoció, también los predes-tinó a ser conformes con la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, los llamó; y a los que llamó, los justificó; y a los que justificó, los hizo partícipes de su gloria.. (Romanos 8,29-30)
Salmo 29 (28)
Tributad al Señor, seres celestiales,
tributad al Señor gloria y poder;
tributad al Señor la gloria de su nombre,
adorad al Señor con esplendor sagrado.
La voz del Señor sobre las aguas,
el Dios de la gloria hace tronar,
el Señor sobre las vastas aguas:
la voz potente del Señor,
la voz majestuosa del Señor,
la voz del Señor que desgaja los cedros,
el Señor desgaja los cedros del Líbano;
hace brincar como un novillo al Líbano,
al Sarión como una cría de búfalo;
la voz del Señor que lanza rayos,
la voz del Señor hace temblar los desiertos,
el Señor hace temblar el desierto de Cadés;
la voz del Señor retuerce las encinas y arrasa los bosques;
en su templo todo grita: «¡Gloria!».
El Señor asienta su trono encima del diluvio,
el Señor gobierna como rey eterno.
El Señor da a su pueblo fortaleza,
el Señor bendice a su pueblo con la paz.
Oramos
Oh Dios, que aún en la fuerza de los elementos revelas al hombre tu presencia y tu poder, haz que en el templo santo del universo todos escuchen tu voz, te reconozcan como Padre y te alaben en nombre de todas las criaturas. ¡Amén!
Demos gloria a Dios con la oración de Don Alberione
Bendito seas, Maestro divino,
porque te has hecho semejante a nosotros,
para hacernos a nosotros semejantes a Dios.
Has restaurado las ruinas causadas
por el demonio y las pasiones.
Nos has mostrado
que podemos heredar tu felicidad,
si vivimos en esta tierra
una vida semejante a la tuya.
Haz que te conozcamos,
te imitemos y te amemos.
Gloria a Dios en el cielo
y en la tierra paz a los hombres
que ama el Señor.
Jesús Maestro, camino, verdad y vida,
ten piedad de nosotros.
María, Reina de los Apóstoles,
ruega por nosotros.