SUBSIDIOS
38ª Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales
Pontificium Consilium de Communicationibus Socialibus
TEMA: «LOS MEDIOS EN LA FAMILIA: UN RIESGO Y UNA RIQUEZA»
23 de majo 2004
LECTURAS BIBLICAS
Lecturas del Antiguo Testamento
Ez 36,26-28 “Yo os daré un corazón nuevo y un espíritu nuevo”. (v.26).
Os 2,20-23 “Yo te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia” (v. 21,b).
Salmo Responsorial
Salmo 33, 10-17
R/ Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor(v.12).
O bien: R/ El designio del Señor permanece para siempre. (v.11a).
Lecturas del Nuevo Testamento
Col 3,5-11 “Ustedes se despojaron del hombre viejo y de sus obras”. (v. 9b).
1Tes 5,13b,22 “Examínenlo todo y quédense con lo bueno” (v.22).
Evangelio
Mt 7,15-20 “Tengan cuidado de los falsos profetas” (v. 15a)
Lc 10,21-22 «Te alabo, Padre, porque has revelado eso a los sencillos» (v. 21b).
Mc 4,3-9 “¡El que tenga oídos para oír, que oiga” (v 9).
Mt 7,24-27 “El que escucha mis palabras puede compararse aun hombre sensato que edificó su casa sobre roca” (v.25b).
Jn 10,11-16 “Yo soy el buen pastor, que da su vida por sus ovejas” (v. 11)
ORACIÓN DE LOS FIELES
Celebrante Principal
Las familias de nuestro tiempo, ante la gran cantidad de mensajes que reciben a través de los medios de comunicación social, afrontan un gran desafío educativo. El Papa Juan Pablo II, en su Mensaje para esta Jornada, nos invita a realizar un discernimiento constante, y a ejercer nuestra responsabilidad social para hacer de los medios una riqueza cultural y educativa en la familia. Oremos para que el Señor ilumine con su luz este camino que debemos emprender juntos:
Lector
Por el Santo Padre, por nuestro Obispo .... y todos los pastores de la Iglesia, para que el Señor haga de ellos verdaderos guías de la comunidad cristiana, que debe elegir siempre lo mejor para sus hijos en la sociedad mediática, roguemos al Señor/ Señor, escúchanos.
R/ Te rogamos, óyenos/ Padre bueno, escucha nuestra oración.
Para que las comunidades de creyentes se conviertan en espacios de discernimiento común ante las propuestas de los medios, y sepan ejercer una presencia social responsable y activa defendiendo los valores humanos fundamentales, roguemos al Señor/ Señor, escúchanos.
R/ Te rogamos, óyenos/ Padre bueno, escucha nuestra oración.
Por los padres de familia y todos los educadores, para que se ayuden mutuamente a orientar a los pequeños en esta sociedad marcada por los medios de comunicación social, y el Espíritu Santo los asista en esta importante tarea, roguemos al Señor/ Señor escúchanos.
R/ Te rogamos, óyenos/ Padre bueno, escucha nuestra oración.
Por los niños y jóvenes, para que ante los medios de comunicación sepan distinguir lo que les beneficia de aquello que les perjudica, y elijan siempre lo que es conforme al proyecto de Dios, roguemos al Señor/ Señor escúchanos.
R/ Te rogamos, óyenos/ Padre bueno, escucha nuestra oración.
Por los dueños de los medios de comunicación social y quienes trabajan en ellos, para que en sus producciones se guíen por el bien, la belleza y la verdad, escapando al único criterio del lucro, roguemos al Señor/ Señor escúchanos.
R/ Te rogamos, óyenos/ Padre bueno, escucha nuestra oración.
Por las autoridades públicas, para que defiendan la integridad de la familia y la educación de los niños, a través de unas políticas acordes con los valores más auténticos de la vida social, roguemos al Señor/ Señor, escúchanos.
R/ Te rogamos, óyenos/ Padre bueno, escucha nuestra oración.
COMENTARIO / REFLEXIÓN
“Los medios de comunicación cada día son acogidos como huéspedes habituales en muchos hogares y familias. En esta Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, exhorto tanto a los agentes de la comunicación como a las familias a reconocer este privilegio único, así como la responsabilidad que implica”(Juan Pablo II, Mensaje para la 38ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales).
Una de las palabras clave del Mensaje de este año es “responsabilidad”. El Papa usa este término --tan importante precisamente en un clima social de libertades--, y lo aplica al fascinante mundo de los medios de comunicación social en su relación con la familia. Los medios ofrecen oportunidades excelentes para el desarrollo humano y el conocimiento, pero es necesaria para ello una activa participación de todos.
El Mensaje se dirige a los medios “como auténticos dispensadores y administradores de un inmenso poder espiritual que pertenece al patrimonio de la humanidad y está destinado al enriquecimiento de toda la comunidad humana”. A la familia, como “comunidad de vida y amor” donde los pequeños aprenden los dinamismos y los valores más básicos, muchos de los cuales quedarán impresos en ellos para el resto de su vida. El Mensaje reclama la atención de todos --agentes de la comunicación, autoridades públicas y padres de familia-- para que cada uno asuma la parte de la responsabilidad que le corresponde en la construcción de la sociedad y en la educación de los niños.
Esta responsabilidad implica no dejarse llevar por lo más fácil y lo que parece más sencillo, que consistiría simplemente en abandonarse a los mecanismos ciegos del mercado, ignorando los efectos sociales de una comunicación deformada y dejando a los niños solos ante la pantalla televisiva. El Papa invita a no ceder a la inercia de las cosas, sino a incidir sobre el modelo de persona, de familia, de sociedad, que se está potenciando a través de los medios. “La estatura moral de las personas crece o disminuye según las palabras que pronuncian y los mensajes que deciden oír”.
A los agentes de la comunicación les exhorta a no quedar atrapados por los estrechos criterios del lucro: “No es tan fácil resistir a las presiones comerciales o a las exigencias de adecuarse a las ideologías seculares, pero eso es precisamente lo que los agentes de la comunicación responsables deben hacer”.
A las autoridades públicas les recuerda que tienen el grave deber de apoyar a la célula básica de la sociedad: “sin recurrir a la censura, es necesario que pongan en práctica políticas y procedimientos de reglamentación para asegurar que los medios de comunicación social no actúen contra el bien de la familia”.
A los padres les insta a que, ante un bombardeo de mensajes contradictorios y opuestos a una sana jerarquía de valores, sean “los primeros en explicarles a sus hijos cómo usar los medios, de forma crítica, vigilante y prudente”. Como la familia nuclear está con frecuencia desamparada ante tales desafíos, el Mensaje sugiere que se una a otras familias para estudiar y discutir los problemas y oportunidades que planeta el uso de los medios, y a organizarse para manifestar socialmente lo que desea de los medios.
Los medios de comunicación pueden ser una espléndida fuente de apoyo, estímulo e inspiración para que las familias sean verdaderas comunidades de vida y amor; pueden promover una cultura de solidaridad, libertad y paz, pero todo ello supone un serio esfuerzo de la sociedad en su conjunto.

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