BUSCAR LA VERDAD PARA COMPARTIRLA
Una reflexión de Aldo Maria Valli, vaticanista del Tg1

Buscar la verdad para compartirla. Sólo la enunciación de esta frase hace sentir toda la distancia que la separa de la mentalidad corriente. En un mundo casi totalmente secularizado, un mundo en el cual la dimensión de la escucha es anulada, negada o dejada de lado, ¿hay alguien que busca la verdad? Decenios de materialismo nos han enseñado que migajas de verdad podemos encontrarlas al máximo en las respuestas que nos da la ciencia, pero de ahí no se pasa.

Por tanto, existen migajas pequeñas y parciales de verdad. Existen verdades personales, que en el momento en que se encuentran con otras verdades, se disuelven como la nieve al sol. Este es el panorama general. En el que otra aldea subversiva es la de la co-participación. ¿Compartir qué cosas? ¿Y por qué? En este nuestro mundo, dominado por verdades pequeñas, débiles y parciales, si uno encuentra alguna partícula de verdad se la tiene bien apretada. Uno se apega a su porción de verdad, coma a un salvavidas en valía de las olas. Y en un salvavidas no se puede estar mucho tiempo, porque aumenta el riesgo de afondar. Por lo tanto, nada que ver con la  co-participación: mi débil verdad me la tengo fuerte. Débil sí, pero mía, y ¡pobre de aquel que me la toque!

Entonces, en este mundo llega el cristiano y te dice: hermano, mira que nosotros estamos hechos para buscar la verdad toda entera, la verdad profunda, la verdad que te da paz y que te explica el por qué de la vida. Y si no la buscamos no somos verdaderos hombres. Y te dice también que esta verdad plena y grande, esta verdad fuerte, no la tenemos sólo para nosotros, sino que la donamos, la distribuimos a todos, al mayor número de personas que encontramos.

¡Todo esto es revolucionario! Tan revolucionario que literalmente, corremos el riesgo de no ser comprendidos. Pero no importa. El cristiano conoce este riego. Porque Jesús mismos lo ha experimentado; ciertamente, no se ha dejado condicionar ni desalentar- ¿Qué entra todo esto con quien hace comunicación? Entra mucho. Porque no es verdad, como se dice por ahí, que la verdad no existe y nadie puede pretender poseerla y el que dice que la posee es un totalitario, etc. Para el cristiano la verdad existe y, justamente, el primer compromiso es buscarla. Un compromiso que lo lleva a ser humilde, disponible, y que lo lleva a escuchar, más que a ponerse en primer plano. Además, como para el cristiano la verdad es un don, a su vez la quiere donar a otros. Como por contagio.